Nuestras instalaciones situadas en el pueblo de TAMAMES (Salamanca) están perfectamente equipadas para desarrollar todo el proceso de elaboración de los productos derivados del cerdo ibérico.
En primer lugar, nuestros veedores en Extremadura y Andalucía nos informan de las partidas de cerdos que se adaptan a los requisitos exigidos por PIGOSA (Cerdo puro, criado con hierba y bellota, con pezuña fina…). Estos cerdos son comprados en dichas zonas y transportados en las mejores condiciones hasta nuestras instalaciones; dónde, una vez descargados, reposan durante 48 horas hasta el día de su sacrificio, evitando así el posible stress derivado del viaje.
Todas nuestras instalaciones están totalmente homologadas por la C.E.E. (10.2788/SA), y en ellas pretendemos continuar con lo que supone la filosofía de esta empresa "LA CALIDAD". El animal es sacrificado, sangrado, pelado, eviscerado, pesado y despiezado; siguiendo las directrices que nos marca la Ley Sanitaria vigente.
Nuestros embutidos son elaborados con los magros procedentes de dichos cerdos (pueden visitar el enlace para conocer los ingredientes de los mismos). Estos magros son, una vez desprendidas las partes de grasa adherida, enfriados en nuestras cámaras, picados y adobados al vacio para facilitar la penetración del adobo en la carne. Posteriormente son embutidos en tripa natural (CHORIZO, SALCHICHON) o tripa tipo fibrán (LONGANIZA ROJA, BLANCA, LOMITO Y LOMO).
Nuestras Paletillas y Jamones son, una vez enfriados y recortados con el "corte serrano en V", introducidos en el saladero; lugar en el que permanecerán los días necesarios para que la sal penetre perfectamente en ellos (estos días están en función del peso de la pieza).